septiembre 25, 2022

Saber valorar, Saber apreciar en vida

Una semana más, días tachados en el calendario.

El tiempo avanza hacia un rumbo fijo, el destino de cada persona podría estar o no marcada pero eso depende de cada uno. El mío por ejemplo, día a día pienso ¿hacia dónde voy? ¿Qué o quien es lo qué me impulsa / motiva? Trabajo arduamente para estar lo mejor preparado para (casi) cualquier reto.

¿Porqué me preocupo por lo que pueda pasar mañana si aún el presente no está escrito o recorrido?
Erróneamente siento la necesidad de saber que podría suceder si hago una acción A o si elijo realizar una acción B, ¿para qué? ¿tratar de llegar a la perfección y el miedo de sufrir los errores que ocurrirían? 

Hace unos meses una de las experiencias más aterradoras llegó a mi vida: a mi padre lo estábamos perdiendo.

¿Porqué debe pasar lo peor para entender que las personas o cosas no son para siempre?
Me sorprendí aquel día que metí el documento solicitando mis vacaciones, algo que no está en mí y estúpidamente ignoro a mi organismo (que me mantiene con vida y adelante) donde me pide a gritos descansar de la rutina diaria, del trabajo y los pendientes que diariamente atiendo.

"Aprovecha que está presente, ya cuando no puedas saludarlo o incluso abrazarlo, te estarás dando de topes"

Después de un periodo de aislamiento prolongado, se cumplió el deseo de volver a tomar un periodo de vacaciones familiares: ahí estaba mi papa, mi mamá y hermana platicando, bromeando y claro descansando.


Estaba tan atrapado en mi trabajo desde casa que, al ver el mar, me sorprendió demasiado por la inmensidad y belleza que lo compone ayudándome a reflexionar que hay muchas cosas por las cuales valen la pena vivir; hay personas por las cuales vale la pena apoyarles en todo momento.

Después de disfrutar un grato y maravilloso periodo vacacional, "el regreso a la realidad" fue muy distinto porque el cartucho está recargado y con optimismo para trabajar además de disfrutar de mis seres queridos porque desgraciadamente no estarán siempre conmigo.

Sí, lo sé.
Lo que acabo de escribir chance no sea de tanto interés pero quería compartirlo, que supieran que estamos bien.

septiembre 17, 2022

¿Qué opinas tú?


Después de muchos años, he vuelto.

Han llegado a la vida momentos en donde se percibía una comodidad, tranquilidad y/o  una estabilidad que parece estará durante mucho tiempo.

Sin embargo, en un chispazo se da un giro de 360°, de blanco a negro, de bueno a malo o de luz a sombra.

Después de tomar la decisión correcta está bien sentirse triste; a veces tenemos una idea equivocada sobre cómo se siente tomar las decisiones correctas pero que no todas traen paz o felicidad.
En algunos casos traen mucha tristeza, pérdida y angustia donde debemos decidir por un bien común, más allá de los propios intereses.

A veces duele, siento similar al cometer un error o incluso un gran fracaso, pero en el fondo es lo que se debe de hacer. Es lo correcto por más dolor que sienta.

Terminar una etapa de la vida, una relación, renunciar a un trabajo, mudanza, cambiar de estudios o hasta regresar a casa de tus padres.

Es fácil escribirlo, es fácil leerlo o mencionarlo pero ésta o estas decisiones difíciles por muy pequeñas que sean cuestan muchísimo trabajo y la parte más compleja es reconocer esta dificultad; hacer lo mejor que pueda con lo que se tiene al alcance o en las manos.

Las decisiones correctas, a veces, son difíciles pero que sobre todas las cosas: lo estoy haciendo bien  y de manera definitiva aunque duela hasta el alma.

Una mente y alma libres.

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